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Cerdos: inteligentes, sociales y encerrados

Los cerdos son curiosos, sociales y capaces de usar un espejo. Cómo viven en la industria, qué cambios se lograron y qué alternativas hay en tu mesa.

Cerdos dentro de una instalación ganadera.
Cerdos dentro de una instalación ganadera. Foto: Farm Watch · CC BY 2.0.

Una cerda puede reconocer a otros cerdos, aprender su nombre, abrir cerrojos y recordar dónde escondió comida. Las madres construyen nidos con paja antes de parir y les «cantan» a sus crías con gruñidos rítmicos mientras las amamantan. Si tiene espacio, separa con cuidado la zona donde duerme de la que usa como baño. En una granja industrial, nada de eso es posible. Esta es la historia de alguien muy parecido a los perros que queremos, al que la industria convirtió en algo.

En pocas palabras

  • Los cerdos pueden usar un espejo para encontrar comida escondida.
  • Las cerdas reproductoras pasan meses en jaulas donde no pueden darse vuelta.
  • A los lechones se les corta la cola y los dientes, y a los machos se los castra, a menudo sin anestesia.
  • Existen reemplazos vegetales para casi todos los productos de cerdo.

Lo que sabemos de ellos

En 2009, un equipo de la Universidad de Cambridge publicó en Animal Behaviour un experimento sencillo y revelador. Mostraron a cerdos un comedero que solo podían ver reflejado en un espejo. La mayoría de los cerdos que ya conocían los espejos se dio vuelta y fue directo a buscar la comida, entendiendo que el reflejo representaba un lugar real. Muy pocos animales logran algo así.

Otros estudios muestran que los cerdos distinguen a sus compañeros, forman jerarquías sociales complejas, juegan, sienten estrés cuando se los separa y disfrutan explorar el mundo con el hocico, que tiene una sensibilidad comparable a la de nuestras manos.

La vida de una cerda madre

En la industria porcina, las cerdas reproductoras viven en ciclos de preñez y parto. Durante la gestación, en muchos países pasan semanas o meses en jaulas de gestación, estructuras metálicas apenas más grandes que su cuerpo, donde pueden pararse y echarse, pero no darse vuelta.

Antes de parir, se las traslada a una jaula de parto, donde quedan inmovilizadas mientras sus crías maman a través de barrotes. El instinto de construir un nido, uno de los más fuertes en las cerdas, queda frustrado. Después de tres o cuatro semanas, los lechones se separan y el ciclo vuelve a empezar. Cuando su productividad baja, a los pocos años, la cerda es llevada al matadero.

La vida de un lechón

En sus primeros días, a los lechones se les corta la cola y se les desgastan o cortan los dientes. Son prácticas que buscan prevenir mordeduras, un comportamiento que aparece por el estrés y el aburrimiento del encierro. A los machos se los castra para evitar un olor en la carne. En muchos países, todo esto se hace legalmente sin anestesia.

Luego viven en corrales de engorda, sobre pisos de cemento o rejilla, en grupos grandes y con poco o nada que explorar. Con alrededor de seis meses, cuando alcanzan el peso que la industria busca, son transportados al matadero y matados. Cada año se matan en el mundo más de mil millones de cerdos.

Avances que muestran el camino

La normativa europea exige alojamiento en grupo durante parte de la gestación, con condiciones y excepciones: no es una prohibición total de las jaulas. La iniciativa End the Cage Age impulsó una propuesta de cambio más amplia; un compromiso de presentar legislación debe distinguirse de una norma aprobada y aplicada.

Varias empresas de alimentos de distintos países también se comprometieron a dejar de comprar carne de cerdo proveniente de granjas con jaulas de gestación. Son avances que alivian a muchos animales, aunque no cambian el destino final de una vida que termina a los seis meses.

Lo que puedes poner en tu mesa

Para cada producto de cerdo hay hoy una versión vegetal o una receta que lo reemplaza. Existen salchichas, chorizos y hamburguesas a base de soya, gluten o legumbres; fiambres vegetales para sándwiches; y «tocino» de tempeh, de berenjena o de papel de arroz ahumado. Las especias que asociamos a los embutidos, como el pimentón, el ajo, el comino o el humo, funcionan igual de bien sin animales.

Elegir alternativas vegetales es una forma de reducir tu participación en la demanda de productos de cerdo. También puedes apoyar cambios que eliminen el confinamiento y las intervenciones dolorosas; su impacto debe evaluarse por resultados, no como un animal salvado por cada compra.

Preguntas frecuentes

¿Los cerdos son sucios?

No. Se revuelcan en el barro para regular su temperatura porque casi no sudan. Si tienen espacio, separan con cuidado la zona donde duermen de la que usan para defecar.

¿Qué reemplaza al jamón o al tocino?

Existen fiambres vegetales, tocino de tempeh, de berenjena o de papel de arroz ahumado, y embutidos a base de soya o gluten. El sabor ahumado viene sobre todo de las especias.

¿Los cerdos «de campo» viven mejor?

Tienen más espacio y pueden expresar más comportamientos, pero igualmente son matados a los pocos meses de vida, en los mismos mataderos.

¿Qué tan inteligentes son?

Las investigaciones los ubican entre los animales con capacidades cognitivas más complejas: aprenden rápido, resuelven problemas, reconocen a otros individuos y usan información de un espejo.

Fuentes

  1. Broom, Sena y Moynihan, Animal Behaviour (2009)
  2. Directiva 2008/120/CE del Consejo de la Unión Europea, sobre la protección de los cerdos
  3. Comisión Europea, respuesta a la iniciativa ciudadana «End the Cage Age» (2021)
  4. EFSA: bienestar de cerdos en granja (2022)